Los del pueblo son un poco brutos

El diario madrileño ABC recoge la noticia de que la reclusa Ainhoa Gutiérrez Santorcuato en la cárcel de Granada perteneciente al grupo terrorista ETA mantenía a su hija en "aislamiento anacrónico" para "preservar su lugar de origen".
Cuando era niño vivía en un pueblo en Castilla, y recuerdo oir historias en las que los de un pueblo no podían ver a los del otro, y siempre que podían se liaban a trompadas. El caso es que los pueblos eran muy similares y era imposible distinguir a los de uno y otro pueblo. Ambos eran pueblos de labradores y la gente era maja, pero supongo que cada cual tiene sus cosas.
Se me ocurre que alguien con apellidos tan típicamente vascos debe tener una obligación moral de preservar no sólo la cultura sino también la pureza de la sangre, y que esta mujer debería hacerse un análisis genético no vaya a ser que sea originaria de Castilla y contamine con su sangre impura al glorioso movimiento de liberación nacional vasco.
