miércoles, diciembre 15, 2004

Sexo, mentiras y juegos de vídeo


Leo en El Mundo una noticia anónima con el título "Pechos grandes y ropa corta, reclamo de los videojuegos" de Europa Press haciendo referencia a un "estudio" del "Centro de investigación y documentación educativa" y el Instituto de la mujer. Afirma el "estudio" éste: "La mayoría de los principales videojuegos consumidos por los adolescentes y jóvenes españoles reproduce estereotipos sexistas y difunden valores de la denominada 'cultura del macho'"

En el artículo éste, se explica con detalle y porcentajes, la falta de proporción de las modelos del juego, para resaltar partes particulares de las mismas y el rol que juegan en erm el juego.

Me parece un poco de choteo que haya quién se dedique a jugar a una variedad de videojuegos y luego haga unas cuentas y lo presente como el descubrimiento del siglo. Uno esperaría que una organización con el nombre "Centro de investigación y documentación educativa" se dedicara a estudiar cosas como si los estudiantes saben leer y escribir al salir de la educación primaria y si no es así, porqué es, pero no, se dedican a jugar a Tomb Raider. Estaba pensando que las estatuillas neolíticas esas de la diosa de la fertilidad deben tener también unas proporciones sexistas.

sábado, diciembre 11, 2004

La cabra tira al monte


Leo en la web del diario ABC que las administraciones públicas ofrecen a los médicos "incentivos económicos" por disminuir el gasto farmacéutico. El titular del artículo opina "Los médicos muestran excesiva dependencia de la industria farmacéutica para recetar medicamentos."

Así, el estado ha descubierto por fin porqué se gasta tanto en sanidad y cómo solucionarlo, lo cual siempre es loable. El gasto, no es debido a que la gente se ponga enferma, o a que los medicamentos modernos cuesten más para que la compañías farmaceúticas recuperen la inversión y saquen beneficio antes de que expire la patente. No, el gasto es debido a los médicos que prescriben demasiado y de forma poco racional todos esos medicamentos nuevos, en vez de usar los ya conocidos que han funcionado tan bien durante tantos años.

¿La solución? El soborno. Es decir, si dan los padres de la patria un dinero a los médicos, seguro que estos dejan de prescribir o prescribirán cosas más baratas, razona el gobierno.

Me parece razonable que el gobierno socialista recurra a una técnica que les es familiar y querida: el soborno. Cada animal hace aquello que le es propio. El asno rebuzna, el canario pía, el sociata mangonea.